Periodo Colombiano De 1930 - 1948

INTRODUCCIÓN:
En 1930 se produce un cambio político que pone fin a casi medio siglo de gobiernos conservadores. La conjunción política de un gobierno liberal y democrático, y un parlamento homogéneamente liberal, fuertemente influenciado por las ideas social demócratas de la época, facilitaron la introducción de figuras como la función social de la propiedad, el derecho de huelga, el derecho de asociación, la intervención del Estado en la economía, el sufragio universal para los hombres, la reforma a la educación

DESARROLLO DE IDEA CENTRAL Y ARGUMENTACIÓN:
Enrique Olaya Herrera presidente de la República entre 1930 y 1934. Le correspondió orientar al país hacia una política de concentración nacional y, al mismo tiempo, tuvo que afrontar el conflicto con el Perú. En los dos primeros años de gobierno se manifestó la violencia en algunas regiones de Colombia, en especial en Boyacá y Santander, inicialmente motivada por factores políticos.  El presidente Enrique Olaya Herrera culminó su mandato en 1934, y continuó su vida pública como ministro de Relaciones Exteriores en 1935, en el gobierno del presidente Alfonso López Pumarejo.
Alfonso López Pumarejo Tuvo dos gobiernos 1934-1938 y 1942-1945 lo fueron a nombre del partido liberal. Los gobiernos de López Pumarejo representaron un importante avance para el país. En el primero, en 1936, se aprobó una Reforma Constitucional, de corte intervencionista y contenido social, que permitió un gran avance en la legislación y en la práctica política. En ese contexto, se escucharon los reclamos del campesinado y se expidió la ley 200 de 1936, que tenía en cuenta la función social de la propiedad. Se adelantó una vigorosa política educativa centrada en la educación pública, y a la Universidad Nacional se la dotó de un campus moderno.
Se reconocieron los derechos civiles y sociales de la población y se avanzó en el viejo anhelo liberal de garantías y de respeto para los diferentes credos. En un país en el que apenas comenzaba a desarrollarse la industria, se adelantaron políticas para proteger el capital nacional y para reconocer al sector obrero como una fuerza constitutiva de la sociedad. De allí, la política sindical y el régimen de seguridad social que se concretó en su segundo gobierno.
La creación del Frente Nacional, sistema por el cual liberales y conservadores se distribuyeron paritaria y alternativamente el ejecutivo, los órganos legislativos, la justicia y la burocracia. El presidente Lleras estableció el programa para la inserción de los guerrilleros que habían firmado la paz, apoyó un proyecto de reforma agraria que, pese a su timidez, resultó a la postre irrealizable, impulsó el mejoramiento de la educación, convencido de que era el único camino de largo plazo hacia el desarrollo del país y alineó a Colombia con la política internacional de los Estados Unidos y de la Alianza para el Progreso.
Al iniciar el periodo de la hegemonía liberal en 1930, el país había comenzado su desarrollo industrial, por esta razón, se requerían reformas constitucionales que impulsaran las actividades industriales y agropecuarias y que mejoraran las condiciones de vida de la clase trabajadora. Con propuestas orientadas en este sentido, los liberales llegaron al poder y realizaron la Reforma Constitucional de 1936. Esto ocurrió durante el periodo presidencial de Alfonso López Pumarejo, donde las reformas como
·         El establecimiento de la función social de la propiedad. Es decir, quien tuviera una propiedad tenía que ponerla a producir, de lo contrario, pasaría a manos del Estado. 
·         La protección de los derechos de los trabajadores.
·         La educación gratuita y obligatoria en las escuelas del Estado.
·         La intervención del Estado en las industrias para regular la producción, distribución y consumo de las riquezas.

De igual manera El Gitanismo de Jorge Eliecer Gaitán El gitanismo fue uno de los movimientos políticos más importantes del país en el siglo XX. Tuvo el apoyo de miles de obreros y campesinos de toda Colombia. Este caracterizándose por tener un discurso populista, alrededor del cual congregaba multitudes sin importar el partido al que pertenecieran. Para mejorar las condiciones de vida de la población de menos recursos, Gaitán proponía realizar reformas como las siguientes:
·         Poner el Estado al servicio de la población más desprotegida. Conformar cooperativas de campesinos propietarios de terrenos pequeños que recibieran créditos y asistencia técnica por parte del Estado.
·         Ceder al Estado el derecho de propiedad sobre las tierras de particulares que no se cultivaran durante cinco años.
·         Brindar protección social para los trabajadores.
·         Dar educación gratuita a toda la población.


CONCLUSIONES:
La hegemonía liberal o también llamada periodo liberar trajo consigo diferentes referentes reformas constitucionales, donde ahora el pueblo (campesinas) quienes eran acojidos por el estado ya que con el desarrollo industrial y las diferentes ofertas en el mercado se era necesario dar una mayor protección a estas personas. De igual manera se establecían programas para que los guerrilleros o grupos al marguen de ley se desmovilizaran.


BIBLIOGRAFÍA:     

VILLEGAS GUTIERREZ, JAVIER. Santos y López de Mesa: sesenta años de Historia nacional. Medellín, Universidad de Antioquia, 1984.

Jorge Mario Eastman. Colección Pensadores Políticos Colombianos, tomo XIII. Medellín, Bedout, 1981



SEGUNDO PROTOCOLO.



INTRODUCCIÓN:

La generación del Centenario, compuesta en su mayoría de liberales, asumió el poder en 1930 con Enrique Olaya Herrera. Durante diez y seis años de hegemonía liberal el país se puso a tono con el siglo XX, se efectuó la revolución en marcha, se extendieron los ferrocarriles por todo el país, las obras públicas cambiaron la faz de Colombia, se extendió en más de un setenta p0r ciento la cobertura de la educación y las comunicaciones hicieron avances impresionantes. La República Liberal fue la era dorada del siglo XX colombiano.
     
DESARROLLO DE IDEA CENTRAL Y ARGUMENTACIÓN:

En 1930 se produce un cambio político que pone fin a casi medio siglo de gobiernos Conservadores. La conjunción política de un gobierno liberal y democrático, y un parlamento homogéneamente liberal, fuertemente influenciado por las ideas socialdemócratas de la época, facilitaron la introducción de figuras como la función social de la propiedad, el derecho de huelga, el derecho de asociación, la intervención del Estado en la economía, el sufragio universal para los hombres, la reforma a la educación -que le devolvía al Estado colombiano su control fiscalizador sobre la educación, que había perdido desde la Constitución de 1886- y el Concordato, firmado el año siguiente.

Con el gobierno de Alfonso López Pumarejo, entre 1934 y 1938, se inicia un período de la historia del país conocido como la República Liberal, durante el cual se llevó a cabo una serie de reformas en la estructura general del país; la más importante fue la reforma constitucional de 1936, que adecuó la carta política a las exigencias económicas, políticas y sociales producidas por las transformaciones propiciadas desde 1930.

La República Liberal promovió grandes transformaciones, con el fin de ampliar la cobertura escolar y bajar las tasas de analfabetismo. La educación fue considerada el medio ideal para “aprehender la realidad nacional” y lograr una mayor integración territorial y social. Estas reformas permitieron el ingreso de la mujer colombiana a la educación superior, el establecimiento de los colegios y escuelas mixtas, y la abolición de las discriminaciones raciales, religiosas y de origen en las instituciones escolares. Piezas claves en la reforma educativa fueron la modernización de la Universidad Nacional y de las escuelas normales, muchas de las cuales pasaron a manos del Estado. El cambio más significativo en este campo se dio en la Escuela Normal Superior, que contó con la colaboración de una serie de intelectuales europeos que huían del fascismo y aportaron conocimientos en disciplinas nuevas en el país, como la antropología, la sicología y la geografía.

En 1946, tras la división del partido Liberal para ir a las urnas, asume el poder el partido Conservador, que finaliza este período con disputas políticas, censura a la prensa y una nueva etapa de violencia, que se exacerbó con el asesinato del líder popular del liberalismo, Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948. Este hecho es conocido como “El Bogotazo” o “Nueve de Abril”.
Entre 1949 y 1953, miles de ciudadanos son desplazados del campo, pues se arrecia en todo el país la violencia política, enfrentando a bandos formados por seguidores de los dos partidos políticos.

La Revolución en Marcha de Colombia comprende el período que va desde 1934 a 1938, llamado así para establecer el contraste entre el gobierno de Alfonso López Pumarejo y el de la Concentración Nacional presidido por Enrique Olaya Herrera. El liberalismo y las fuerzas populares y sindicales que acompañaron la revolución en marcha se movían en un mundo de extrañas paradojas: el ascenso de las reformas populares y la presencia del fascismo italiano, el falangismo español y el nazismo Alemán, fuerzas incidentes en nuestra vida por la propaganda desatada de los interesados, sus agencias de difusión ideológica y sus agentes en el país.

Desde antes de la llegada de López al Mando Supremo, Laureano Gómez, Jefe virtual del partido conservador desde los debates contra Olaya, decretó una política de no colaboración, extensiva a las Cámaras Legislativas. Así, el Partido Liberal, sin tener con quien pelear, se puso a pelear consigo mismo y a generar divisiones internas con relación a las reformas propuestas, como consecuencia de los diferentes intereses que se movían en el interior del partido, de la economía nacional y de las clases sociales en pugna.

Las masas se hicieron lopistas y la convención liberal de 1.935 se comprometía a “demoler la economía nacional que establecieron los españoles y que la república en sus primeros tiempos ha venido consolidando”.
La Clase terrateniente se fue haciendo enemiga de las reformas de la revolución en marcha porque sus capitales, ensamblados con el agro, no podían permitir la influencia de una legislación de tierras que se encaminaba balbuceante hacía la ruptura de las formas atrasadas de producción. La derecha fundó la A.P.E.N. Sus jefes: el conservador José Camacho Carreño y el Liberal Juan Lozano y Lozano. Su periódico: La Razón. Sus objetivos eran: defender el sagrado derecho de propiedad, amenazado por un artículo de la Constitución que declaraba que la propiedad es una función social que implica obligaciones.

Al llegar en 1.934 al poder, el liberalismo adopta el vocabulario de las gentes jóvenes letradas del partido socialista y de los círculos estudiosos del marxismo. El sindicalismo clandestino de Barrancabermeja pudo funcionar abiertamente. Los estudiantes de la federación de 1929 pasaban, con armas y bagajes, a las filas del liberalismo lopista. Y algunos de ellos se convirtieron, más tarde, en la derecha del Partido Liberal.
En el momento de posesionarse, López había sostenido: “No encuentro en la historia nacional el ejemplo de un período de gobierno que no se haya constituido como una oligarquía, más o menos disimulada o que no haya derivado hacía esa forma de mando, olvidando sus obligaciones con los electores”. Y agregaba: “La propiedad tal como la entiende el gobierno no se basa únicamente en el título inscrito, sino que tiene su fundamento en la función social que desempeña, y la posesión consiste en la explotación económica de la tierra por medio de hechos positivos de aquellos a que sólo da derecho el dominio, como la plantación o sementera, la ocupación con ganados, la construcción de edificios, los cercamientos y otros de igual significación”.

Frente al estilo de Olaya Herrera que hizo aprobar el contrato Chaux-Folson para entregar a la Texas Petroleum Company y a la Gulf los yacimientos del Catatumbo, López oponía el nacionalismo con la tesis “Colombia para los Colombianos”, ya mencionada. Al gerente de la United Fruit que intentó sobornar a un funcionario colombiano lo mandó López a la cárcel y después al extrañamiento.

Durante la época se crearon dos nuevos impuestos: el de patrimonio y el de exceso de utilidades. Había fondos para iniciar obras y prestar servicios. El 1° de mayo de 1936, se realizó el desfile de las clases trabajadoras y, desde los balcones de Palacio, el presidente fue llamado “compañero” por los oradores populares. La unidad de López con el pueblo era total. Pero, lamentablemente, fuerzas y personas de derecha incrustadas en el gobierno y en el Congreso, impedían que el presidente diera pasos más avanzados.

El gobierno estaba sometido a los golpes venidos de los sectores de derecha: Los latifundistas disgustados por la legislación de tierras; el conservatismo ulcerado por la pérdida del poder; la APEN clamando contra los incipientes impuestos y el satanismo en espera de evitar toda solución presidencial que implicara continuidad con La revolución en marcha.
Todo el equipo de gobierno de López era joven. Ello implicaba una lejanía de los vicios administrativos. Con todo, el presidente, nunca encontró un continuador de su obra. A los pocos años, los mismos que pronunciaron los discursos contra el Concordato y la Carta del 86 y las Leyes absurdas y las tradiciones coloniales, entonces vigentes, terminaron en el misticismo, la arbitrariedad y el autoritarismo.

Parecía que, no obstante la timidez de las reformas de la revolución en marcha, el antiguo equipo ministerial de ese cuatrienio hubiera tenido vergüenza de haberle servido a la república en el “cambio de la mula al avión”, como entonces se decía. Empero, el relevo de clase dirigente fue provechoso, la circulación de las elites dio paso a la juventud progresista y la sustitución de los viejos equipos aireó el ambiente insoportable de los Caciques analfabetos de todos los ayeres. Los impuestos alejaron a sectores liberales del Gobierno.

Los trabajadores fundaron la Confederación de Trabajadores de Colombia, y a ella se vincularon los intelectuales de izquierda. Por su parte, Laureano Gómez abrió fuegos contra la administración e invitaba a la “acción intrépida”, al “atentado personal” y a “hacer invivible la república”.
La reforma agraria colombiana tiene con el objetivo de mejorar la distribución de la tierra, disminuir la pobreza rural y mejorar la productividad agrícola. Sin embargo, dichos objetivos no han sido alcanzados y el debate sobre si la reforma agraria es anacrónica o indispensable, está muy presente. En este estudio, se evalúa el impacto de un programa de reforma agraria en Colombia, sobre el ingreso y la calidad de vida de los beneficiarios, utilizando una estimación no paramétrica.

La estrategia empírica implementada es conocida como aproximación Matching. Los resultados obtenidos indican que el impacto de una reforma agraria sobre el ingreso y la calidad de vida de los beneficiarios, es positivo si se cumplen condiciones de acceso a crédito formal, capacitación y educación secundaria. Si la reforma sólo consiste en redistribución de la tierra, el efecto sobre la calidad de vida es negativo. Se concluye que la reforma agraria continúa siendo una estrategia efectiva para mejorar la calidad de vida de los hogares rurales, siempre y cuando se satisfagan las condiciones mencionadas.


CONCLUSIONES:

En este ambiente de renovación y modernización, se creó en 1935 la Sociedad de Estudios Arqueológicos -con el objetivo de publicar estudios arqueológicos y etnográficos y analizar las colecciones del Museo Nacional-, así como el Servicio Arqueológico Nacional, dentro de la Oficina de Extensión Cultural y Bellas Artes del Ministerio de Educación.
En el período comprendido entre 1938 y 1942, se inauguran la actual sede de la Biblioteca Nacional, la Radio Nacional de Colombia, el Instituto Caro y Cuervo y la Ciudad Universitaria, sede de la Universidad Nacional de Colombia. De igual manera, durante estos años se incentivó una importante producción editorial por parte del Estado, en la que se destacan publicaciones del Ministerio de Educación Nacional, tales como la Biblioteca Aldeana de Colombia (1935 - 1937) -que editó cien volúmenes sobre temáticas que rescatan materiales clásicos y novedades del momento-, la Biblioteca Popular de la Cultura Colombiana (1942 - 1952) -fundada y promovida por Germán Arciniega durante sus dos periodos como Ministro de Educación-, y la Revista de las Indias (1936 - 1951).
                                               
BIOGRAFÍA

Santos Molano, Enrique, 1942- El siglo XX colombiano: Cien años de progreso asombroso y de violencia sin fin.

-Aquilino Villegas. ob. cit. pág. 133- EL SIGLO, domingo 4 de diciembre de 1977.




















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